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La adaptación de los niños en educación infantil

Written by : Posted on septiembre 11, 2014 : No Comments

educacion infantil, niños y salud, consejos saludables para niñosSe acabó el verano y llega el momento de empezar el curso escolar. Para muchos será la primera vez que se separen de su entorno familiar, ese entorno que les da seguridad psicoafectiva. Nuestros niños se encontrarán con un nuevo espacio que no han visto antes, con nuevos adultos de referencia y nuevos compañeros, con nuevas formas de actuar y reaccionar y rutinas diferentes…

Todos debemos hacer un esfuerzo conjunto en una etapa llena de nuevas posibilidades, nuevos retos, nuevas sensaciones, nuevos aprendizajes… Les costará tiempo sentirse seguros, necesitan tiempo para coger confianza, aprender a compartir afecto, juguetes… Evidentemente esta nueva situación les hará estar intranquilos. Además las familias deberán aceptar la separación con su niño, en muchos casos se trata de la primera separación y supone todo tipo de sentimientos y emociones, y la aparición de otras personas en las relaciones afectivas con su hijo.

Las reacciones de cada niño pueden ser muy diferentes. Se trata de una situación nueva que les crea inseguridad y por lo tanto provoca cambios en su comportamiento, según la edad y su personalidad. Pueden ser lloros constantes, resfriados, diarreas, algunos pueden tener episodios agresivos, actitudes de rechazo o apego a sus cosas. Otros pueden mostrar una alegría desbordante, agitación, actividad desenfrenada… Pero también hay niños que aparentemente muestren aceptación y al cabo de una semana, un mes o más, reaccionan con el llanto y rechazan la nueva situación cuando parecía que ya habían tomado conciencia de ello. También, en casa, pueden mostrar tristeza, enfado, menos hambre, problemas con el sueño o muchos nervios y actividad… Esta nueva actitud durará unos días en función de cada niño. La adaptación depende de cada niño, puede durar días, semanas o meses.

Pero todas estas reacciones son necesarias y es importante que dejemos que cada uno exprese sus sentimientos sean cuales sean.

Para una mejor adaptación a esta nueva situación e intentar evitar que el pequeño sufra lo menos posible, es importante realizar una entrada gradual, de unos 15 días aprox., aunque cada niño tendrá su ritmo y no debemos imponernos en la medida de los posible una fecha límite. Empezar con pocas horas de asistencia e ir aumentado progresivamente. Si es posible, es de gran ayuda que las familias pasen tiempo en la escuela junto al niño, de esta manera es más fácil establecer mayor confianza y un enlace con el centro.

Aconsejamos las siguientes recomendaciones:

– No hablar nunca mal de la escuela. Por ejemplo, “si no te portas bien, irás a la escuela…” Como más seguridad y confianza mostréis, más fácil será su integración.

– Cuando dejemos a nuestro hijo debemos despedirnos. No os vayáis mientras esté despistado jugando y le engañéis. Cuando nos vamos tienen sensación de abandono, si desde el primer día nos despedimos y le decimos que más tarde venimos a buscarlos, poco a poco lo entenderá y será más fácil.

– Es importante también vivir la incorporación con la mayor normalidad y optimismo posibles. Durante este proceso nuestros hijos descubrirán que les podemos ayudar a superar dificultades, aunque no se las podemos ahorrar.

– Dejad que lleve algún juguete u objeto familiar. Le puede ser de ayuda. También ayuda si lleváis sus chupetes y biberones, y no unos de nuevos.

– Ser respetuosos con su incorporación sin forzar situaciones. No hagamos comparaciones, cada niño es un mundo y necesita su tiempo.

– Es importante que los padres compartan momentos en la escuela con sus hijos, aunque normalmente es muy positivo en ciertos casos puede resultar contraproducente, entonces lo evitaremos.

 Todas estas manifestaciones dependerán de cada niño, pero también de las circunstancias en que se produzca. Estas manifestaciones aparecen también en momentos particulares de cada niño: después de vacaciones, o enfermedad… puede suponen para el niño otra vez una necesidad de adaptación.

Para acabar, queremos resaltar que todos los niños se adaptan y solamente es necesaria paciencia y confianza de que todo irá bien.

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